Taller de técnicas para estimular la imaginación en fotografía

SINOPSIS:

Un curso dirigido a fotógrafos y artistas que tiene como objetivo conocer las técnicas y los procesos para conseguir estimular nuestra imaginación y potenciar nuestras capacidades creativas.

La búsqueda de nuestro universo interior. El poder de la imaginación a la hora de generar historias. La relación entre la imaginación, la producción de imágenes y el lenguaje. El proceso de creación en el arte y en la fotografía en particular…

IMPARTIDO POR:

Leila Amat (Madrid) es licenciada en filología hispánica y profesora de lengua y literatura, habla perfectamente inglés, francés, portugués y catalán y hace ya un tiempo que se dedica en cuerpo y alma a la fotografía creativa: “…fue una decisión en la que comprendí que viviría siempre en el abismo. No es fácil querer vivir como artista en los tiempos que corren… “.

Desde sus comienzos Leila quiso que cada imagen fuera en sí misma un universo, un mundo paralelo en el que vivir e interpretar un personaje que no era en la vida real. En la mayoría de las fotos aparece ella misma, aunque siempre dice que sus trabajos se alejan mucho del autorretrato, ya que en cada foto se mete en la piel de un personaje para transmitir una historia diferente…

Leila Amat concibe la fotografía como un lenguaje que le permite vivir, expandirse o analizarse a sí misma, una herramienta con la que, con un poco de imaginación, puede soñar y hacer soñar a los demás, una actividad terapéutica que le permite sacar de su interior todos los demonios que lleva dentro…

Expone y vende su obra tanto en diferentes galerías y salas como online y, además, imparte talleres y cursos relacionados con la creatividad y los procesos de creación en la fotografía.

DURACIÓN:

8 horas (INTENSIVO). Grupos reducidos.

  • Sábado de 10 h. a 14 h. y de 16 h. a 20 h. (incluye comida)

PROGRAMA:

Filosofía del curso (por Leila Amat)

Buscar nuestro universo interior no es un camino fácil. Hace ya unos años, cuando estaba estudiando mi último año de carrera de Filología hispánica, el profesor José Manuel Pedrosa (siempre en el campo de la literatura, claro), planteó una cuestión que a mí me parece tan interesante como inquietante: tenemos en nuestro poder la fórmula para reconstruir el genoma humano. Esto es maravilloso, porque simplemente tecleándolo en internet, tenemos la receta perfecta sobre cómo estamos compuestos. Lo que planteaba el profesor Pedrosa es que somos capaces de explicar con una fórmula al ser humano, pero todavía no tenemos ni idea de cómo funciona su mente. Él está a punto de poder explicar cómo funciona la imaginación a la hora de generar historias, ¿está esto relacionado con nuestra capacidad de generar imágenes? ¿Existe una relación estrecha entre la producción de imágenes y el lenguaje? Este es el caso que nos atañe. Qué mundo el de la imaginación, cuando se puede extrapolar a todos y cada uno de nuestros sentidos.

La imaginación es un proceso que nos permite manipular información generada en nuestro interior, con el fin de crear una representación percibida por los sentidos de la mente. Esto es increíble, porque en ausencia de estímulos del ambiente, somos capaces de crear. La imaginación nos permite pensar en algo que se había percibido previamente pero que ya no se encuentra presente. El procedimiento se nutre de la memoria para manipular la información y relacionarla con experiencias que no dependen del estado actual del organismo. Hay dos palabras que me encantan de este proceso: manipulación y transformación. La imaginación toma elementos antes percibidos y experimentados, y los transforma en nuevos estímulos y realidades.

A decir verdad, poco más se puede decir de manera concreta sobre la imaginación, porque no se sabe más. El mundo de la mente todavía es muy desconocido en todos sus aspectos. Pensad que algo tan común y extendido como una depresión tiene desconcertados a la mayoría de los psicólogos y psiquiatras ¿Cómo manejar algo tan abstracto como la mente? ¿Cómo funciona? ¿Cuál es la fórmula de todos los procesos que se dan el cerebro? ¿Cómo explicar todas las conexiones que nos hacen ser como somos, reaccionar de determinada manera o poder producir cada uno un trabajo artístico diferente? Y es que lo que nos hace realmente diferentes al ser humano no es ni el físico, ni nuestra manera más instintiva de actuar. El genoma es igual en todos pero, ¿lo es también la imaginación? ¿Acaso actuamos todos frente a un sistema que nos hace crear siempre lo mismo, pero de manera diferente? Pues José Manuel Pedrosa diría que sí y yo no soy nadie para refutarlo. Entre otras cosas porque me ha dado motivos suficientes para pensar que probablemente haya algo siempre muy mecánico detrás de cualquier proceso creativo.

Por muchas fórmulas y explicaciones científicas que se nos dé, resulta que cada ser humano, por naturaleza, es rabiosamente único ¿Cómo poder expresar esa esencia que cada uno llevamos dentro? ¿Por qué no todos la explotamos? ¿Por qué unos tienen más facilidad que otros para sacarla a la luz? Si hay algo que defenderé siempre es que todos tenemos ese mundo interior que nos hace diferentes frente al que tenemos delante y unos de mis objetivos es poder adquirir soltura a la hora se sacarlo hacia el exterior. El resultado tiene mucho que ver con el arte.

El ser humano siempre ha querido esconderse en las tendencias comunes de la masa, por eso ser uno mismo es tan difícil de conseguir. Ser como los demás es algo que, sin darnos cuenta, hacemos a diario. Pero una cosa es refugiarnos en esa actitud de relajación diaria (porque no vamos a negarlo, comportarnos mecánicamente es muy cómodo) y otra muy distinta el lugar creativo desde el que ofrecemos algo único al resto del mundo.

Elsa Punset lo describe de manera muy bella en su libro Una mochila para el universo. Explica que ser únicos “entraña riesgos y peligros que nuestro cerebro, programado para sobrevivir, quisiera evitar como sea. El desafío está precisamente en hacer florecer ese conjunto extraño e irrepetible de pequeñas manías, fobias, momentos de gloria y latigazos de inspiración que perfilan, desde el miedo o desde el amor, cada momento de nuestras irrepetibles vidas”.

Práctica del taller (por Leila Amat)

Se trata de un taller de 8 horas en el que se intentará estimular el interior de cada persona, para que este se vea reflejado en sus fotografías. No se trata en modo alguno de impartir clases para copiar el estilo de mi fotografía, de hecho, es lo último que quisiera. El objetivo principal de este taller es motivar a sus integrantes a buscar su propio estilo en fotografía, siempre explorando los terrenos de la imaginación.

En el taller se hará reflexionar acerca de la imaginación, a través del diálogo y actividades que casi rozan la estructura de una performance. Cada uno tendrá que llevar su cámara y es libre de trabajar con cualquier tipo: analógica, digital, móvil, polaroids, cámara oscura, etc, etc.

Esto no es un taller técnico, de hecho, se pretende estimular justo esa faceta de la fotografía que no se enseña, que no se puede enseñar. Todos tenemos un mundo que mostrar y mediante el cual podemos expresarnos. Se trata de dar un paso más allá de la fotografía como mero registro de la realidad: es una fotografía de ficciones, que a veces llegan a ser casi más reales que la propia vida que nos rodea. Se buscará la originalidad y, sobre todo, la unicidad de los trabajos resultantes, a saber, que esa foto solo haya sido capaz de hacerla una persona, porque solo ella es capaz de realizarla, porque solo una persona como esa existe para poder sacarla de sí mismo.

Quizá en esto mismo consiste la fotografía creativa, en crear pequeñas realidades paralelas, en crear pequeños universos visuales.

Para generar una obra artística pueden entrar en proceso diferentes sentimientos y emociones, desde la angustia, hasta la alegría, desde el amor, hasta la soledad más absoluta. Las fuentes de inspiración pueden ser sueños, recuerdos, traumas, deseos, ilusiones. Sobre todo esto se reflexionará profundamente y se trabajará sobre ello.

Programa de la jornada

El taller va a tener tres bloques bien diferenciados:

a) Profunda reflexión sobre la fotografía creativa: evolución, procedimientos, autores, estado actual…

b) Fotografía en estudio e interiores: objetos, modelos, composición, los sentidos, el autorretrato, embellecer lo feo, afear lo bello, mentira y realidad, prácticas…

c) Fotografía en exteriores: fotografía colectiva, abstracto, trabajo práctico con modelo…

Para garantizar un trabajo de mayor calidad y centrado en cada persona, solo se harán grupos de 10 personas.

PRECIO DEL CURSO: 150 € + IVA (incluye la comida y los coffee-break)

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